Adivinanzas para niños y niñas de Primaria



De la tierra voy al cielo, y del cielo he de volver; soy el alma de los campos, que los hace florecer.

(El agua)


En el medio del mar estoy, en el agua estoy dos veces, en el fuego nunca estoy, y en la campana tres veces.

(La letra “a”)


En blanco pañal nací, y en verde me transforme; y fue tanto mi sufrir que amarrillo resulté.

(El limón)


Fui a la plaza y compré un negrito, llegué a mi casa y se puso rojito.

(El carbón)


Tiene una boca cantora, pero no come a ninguna hora.

(La guitarra)


Alto al garguero, patas con cuero; camisa ancha llenas de manchas.

(La jirafa)


Una viejecita con un solo diente, hace correr a toda la gente.

(La campana)



Del tamaño de una nuez, subo al árbol y no tengo pies.

(El caracol)


Muy serio muy lustrosos, venían dos caballeros: uno al otro se decían,
¡Yo primero! ¡Yo primero!

(Los zapatos)


Blanca como la leche, negra como la paz, habla sin tener lengua, anda sin tener pies.

(La Carta)


Tengo tapa y no soy olla, tengo lomo y no soy caballo, tengo hojas y no soy árbol. ¿Quién soy?

(La carta)


Se pone a tejer sin pretexto y le gusta comer un buen insecto.

(La Araña)


Soy redondito y en mi labor no soy bonito ni tengo valor.

(El cero)


No tengo puntas soy fácil de hacer en dos bolas juntas me puedes ver.

(El ocho)


Quita la unidad al centenar y con facilidad podrás adivinar.

(El noventa y nueve)


Ellas nos ilumina, del sol nace, quien me adivina me complace.

(La luz)


No tengo sonido y me dicen la muda, estoy en el herido y en la hermosura.

(La letra “H”)


En la boca se menea y evoca una chimenea.

(El cigarrillo)


Lo sabes soy bonito en un patito tu me ves.

(El número dos)


50 damas y 50 galanes diferentes en sus deseos, ellos piden pan y ellas ave maría.

(El rosario)


A fresca nadie le gana, ni el recién bañado en ducha, ya redondo o larguirucha, traje verde la engalana.

(La lechuga)


A ver, dime tú: ¿Quién es aquel que volando pasa, que no tiene alas, ni pies, ni se para ni descansa?

(El tiempo)


A ver: dime tú, amiguito, ¿qué santo es el más chiquito que zumbando mortifica y goza cuando te pica.

(El zan.....cudo)


Agüita salada que hasta la reina tiene en los ojos cuando le invade la pena.

(La lágrima)


Alto como un pino, pesa menos que un comino.

(El humo)


Apellídame rey, yo no tengo reino, dicen que soy rubio y no tengo pelos, afirman que ando y no me mareo, relojes regalo sin ser relojero.

(El sol)


Blanca entre aroma nací, en verde fui transformada, luego me puse amarilla y después roja dorada.

(La naranja)


Blanco fue ni nacimiento, y verde fue mí vivir, negra me voy poniendo cuando me voy a morir.

(La mora)


Blanco por dentro que fortuna, verde por fuera que esperanza, si quieres que te diga ve a la esquina.

(La pera)




Boca arriba esta vacío, boca abajo esta lleno de pelos, lo usa a veces mi tío y también mis dos abuelos.

(El sombrero)


Caballero caballar con capa dorada y espuela de oro.

(El gallo)


Cargando su pan van, cargando su carga siguen, raudas se buscan el pan y sin descanso prosiguen.

(Las hormigas)


 Con mi pico picoteo, con mi trasteo. 

(La aguja)


Con las piernas negras y mi abrigo negro, en el verano alegro las oscuras noches.

(El grillo)


Cual es el pobrecito que siempre va andando y no sale de su sitio.

(El reloj de pared)


Cuando me siento me estiro, cuando me paro me encojo, entro al fuego y no me quemo, entro al agua y no me mojo.

(La sombra)


Cuando soy chico todos me acarician, cuando soy grande me temen, cuando soy viejo no sirvo.

(El perro)


Cuando trabaja está parado, cuando deja de trabajar se va paseando

(El afilador)


Cuánto más come y come, más y más se adelgaza

(El cuchillo)


De colores muy galanos soy bruto y no lo parezco, perpetua pasión padezco; uso de lenguaje humano pero de razón carezco.

(El loro)


Dicen que soy costosa y luzco en grandes salones, y a pesar de ser gran cosa, todos me dan pisotones.

(La alfombra)


Dime tú, que eres tan mona, ¿De entre toditas las letras cuál es la más alegrona, la más movida y coqueta?

(La jota)


Doce señoritas en un corredor, todas tienen medias, pero zapatos no.

(Las horas)


Dos hermanas siempre unidas, que caminan al compás, con las piernas por delante, y los ojos para atrás.

(La tijera)




En el agua nací, en el agua me crié, sin agua viví, si me ponen en el agua en el agua moriré.

(La sal)


En el altar me adoran, en el agua me encuentran, adoro con ardor, me dicen la imprescindible, soy la primera de mis 27 hermanos.

(La letra “A”)


En el campo me crié, atado de verdes lasos y aquel que llora por mí me está partiendo en pedazos.

(La cebolla)


En el campo nací, en el campo viví, al final de luto me vestí, por darle al mundo buenas nuevas fallecí.

(La aceituna)


En el cielo soy de agua, en la tierra soy de polvo, en muchas oportunidades estoy cerca de ti y no me miras.

(La nube)


Entre pared y pared hay una santa mujer que con el diente llama a la gente.

(La campana)


En lo alto vive, en lo alto reina, en lo alto teje la tejedora.

(La araña)


En los árboles se mecen; en los altares se ven, en procesiones se lucen y en los entierros también.

(Las flores)


En un monte solitario vive un padre franciscano tiene barba y no es hombre tiene dientes y no come.

(El choclo)


En una caja hay doce que usan medias pero no zapato.

(La hora)


En una estrecha cárcel de soldados de marfil hay una roja culebra que es la madre del mentir.

(La lengua)


Es muy ágil, le gusta saltar, sus largas orejas mueve sin cesar.

(El conejo)


Es muy pequeña y segura, es una magnifica obra de arte que ningún cartero pueda hacer, solo Dios con su divino poder lo puede crear.

(La nuez)


Es un bizco entregado en años, y por tal lo llaman “cocho” es deleite de los ñaños y también de los cochochos.

(El bizcocho)


He aquí una cosa que todos lo toman y nadie lo roba.

(El sol)


Heredé de mis padres el ser jorobado, tengo por maldición mis dientes pequeños y no me canso de comer.

(La hoz)


Jamás cigarros consumo porque no tengo ese vicio, sin embargo fumo y fumo, porque ese es mí único oficio.

(La chimenea)


Lo encuentro en el agua, lo encuentro en la mesa lo hallo en todas partes, le gusta estar siempre estar encima.

(El aceite)


Mamá me labró una casa sin puertas ni ventanas, y cuando quiero salir antes rompo la muralla.

(El pollito)


Más chiquito que un mosquito y de un gran significado; justo, cuando has terminado, le pone fin a tu tarea.

(El punto)


Me buscas por un momento, me agarras, miras lo que tengo, me volteas y luego me dejas.

(El periódico)


Me colgaron sano y grueso un buen día en la pared; cada mes yo pierdo peso y al fin del año moriré.

(El almanaque)


Me vistes de carne muerta para ir a prender a un vivo, y permaneces alerta hasta que lo haga cautivo.

(El anzuelo)


Mi cuerpo es una hoja blanca que amorosa te rodea con ayuda de mi hermana y entre ambas te rodeas.

(La sabana)