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Chistes para niños y niñas de Jaimito




- A ver, Jaimito, puedes nombrarme a tres miembros de la familia de los roedores ?
- Hum... papa roedor, mama roedora, y bebe roedor.



Jaimito le pregunta a su padre
- Papá, ¿tu regañarías a un niño que no ha hecho nada?
- ¡Claro que no, hijo!
- ¡Uf, menos mal! ¡Porque no he hecho los deberes!



El padre de Jaimito le pregunta:
- ¿Por qué pones las manzanas en la ventana?
- Porque hace un frío que pela




- Jaimito, si tengo 15 manzanas en una mano, y 10 en la otra, ¿qué tengo?

- Las manos muy grandes.



- A ver Jaimito, si digo tuve mucho dinero, es tiempo pasado, pero ¿y digo soy hermosa?

- Un exceso de imaginación



- Jaimito, conjuga el verbo: Andar.

- Yo ando..... tu andas..... él anda.

- ¡Mas deprisa Jaimito!

- Yo corro, tu corres, el corre...



- ¡Jaimito, en clase no se puede dormir!

- Ya lo sé don Servando, no para usted de hablar.



- Jaimito, dime un pronombre.

- ¿Quién yo?

- ¡Muy bien!



- Jaimito, qué cinco libros te llevarías a una isla desierta.

- ¿¡Tengo que leer cinco libros!?



- Profe, ¿usted me castigaría por algo que no hice?


- Uff, menos mal porque hoy no hice mi tarea.



- Jaimito, ¿cómo se dice perro en inglés?

- Dog, maestra

- Muy bien, ¿y veterinario?

- ¡Dogtor!



- Dime Jaimito, ¿De qué país son los Mayas?

- De mayami profesora



Jaimito, dime si funcionan los intermitentes. 
Ahora, sí. Ahora, no. Ahora, sí. Ahora, no?





Jaimito le dice a su madre: 
¡Mama, Mama, tengo una noticia buena y otra mala! 
¿Cuál es la buena Jaimito? 
¡Que he aprobado todas! 
¿Y la mala? 
¡Que es mentira!




-Jaimito, me voy a la compra, fijate cuando hierva la leche. La madre vuelve de la compra y toda la cocina esta cubierta por la nata de la leche. 
-Pero no te dije que te fijaras cuando hirviera la leche? 
-Si, a las 10:23 exactamente.




La madre de Jaimito : 
- Jaimito, a ver si te portas bien, porque cada vez que haces una travesura me sale una cana. 
- Jo, pues entonces tu de pequeña tenias que ser tremenda, porque fijate como esta la abuela...




Jaimito entra en el autobús con su padre y pregunta: 

- ¿Cuánto cuesta el autobús?

- Un euro.

- Bájense todos que ahora mismo compro el autobús.



- Jaimito, hijo, vamos a la peluquería.

- No, no quiero, me da miedo.

- ¿Por qué te va a dar miedo la peluquería?

- Porque dicen que te echan una crema que te quita diez años y yo solo tengo ocho.




Jaimito está subido a un árbol y su madre acude asustada: 

- Jaimito, ¡baja!

- No quiero.

Vienen los policías y le dicen: 

- Jaimito, ¡baja!

- No quiero.

Llegan los bomberos y dicen:

- Jaimito, ¡baja!

- No bajo.

Llega un cura, le mira, le hace la señal de la cruz y Jaimito baja.

- ¿Por qué solo has hecho caso al cura Jaimito?, pregunta su madre.

- Porque me miró y sin hablar dijo, o bajas o te corto la cabeza.



- Papá, me están picando los mosquitos.

- Pues apaga la luz.

Al rato, entra una luciérnaga por la ventana: 

- ¡Papaaaa, los mosquitos vienen ahora con linternas!



- Jaimito, ¿por qué has pegado a tu hermana con la silla?

- Es que el sofá pesaba mucho.



- Jaimito hijo, no te da vergüenza ser el último dia de la clase.

- No papá, alguien debe sacrificarse.



- Papá, papá, ¿dónde está Canadá?

- Pregúntaselo a tu madre hijo, que lo esconde todo.



- Abuelita, cierra los ojos. 

- ¿Y por qué Jaimito?

- Porque mi papá dijo que cuando cierres los ojos... ¡seremos millonarios!



Jaimito llega feliz del colegio y le dice a su mamá:

- Mamá, mamá, ¡ya aprendí a escribir!

- ¿Y qué escribiste?

- ¿Cómo voy a saberlo, si todavía no he aprendido a leer?




Estaba Pepito con Jaimito y éste pregunta:

- Pepito, ¿sabes si ya salio la siguiente parte de pinocho?

- Uuuf, no que va, ni siquiera he visto pinuno, pindos, pintres, pincuatro, pincinco, pinseis, pinsiete.....



– Jaimito, ¡no vuelvas a decirle a tu amigo que  es tonta! Y además le dices ahora mismo que lo sientes mucho.

– Pedrito, siento mucho que seas tan tonta.



- Jaimito, Pedrito, ¿por qué no habéis hecho la tarea?

- Profe, ayer quedamos para hacer los deberes, fuimos a arrancar todos los árboles del parque y ninguno tenía raíz cuadrada.



Llega un día Jaimito a la escuela y le pregunta a Pepito:

- Pepito, ¿qué escribiste tú en los deberes?

- Yo no escribí nada, ¿y tú?

- Yo tampoco escribí nada.

Y le dice Pepito:

- ¡La profesora va a creer que nos copiamos!



- Mamá no quiero jugar más al rompecabezas con Pepito.

- ¿Por qué Jaimito? ¿No sabe jugar? -

Sí sabe, ¡pero se pone a llorar al primer martillazo!