Trabalenguas para niños y niñas de salud.


Ombligo obligado, obligo ombligado, obligo y ombligo.

 Por uno y por otro lado dice que se parecen. 

Pero yo digo que obligo si el ombligo vuelve

al llano obligando a que le miren el ombligo.



El célebre cerebelo del cerebro celebra

con celeridad una celebérrica celebración.



 Nunca nuca he tenido, nuca nunca tendré.



Tengo un ojo y lo tengo rojo,

porque un piojo que está cojo me dio antojo.

Y del antojo y de lo cojo que está el piojo, rojo me deja el ojo.



Del pelo al codo y del codo al pelo,

del codo al pelo y del pelo al codo.








JUDIT LLORDÉS

Equipo editorial